Dioses Griegos – Dioses del Olimpo

Los dioses Griegos o Dioses Olímpicos son llamados así porque se creía que vivían en un palacio en la cima del monte Olimpo, el reconocido monte más grande de toda Grecia. Cada dios tenía ciertos atributos y representaba una fuerza de la naturaleza.

Los Dioses Griegos eran doce principalmente y eran adorados por toda Grecia, cada uno de estos dioses poseían poderes y cualidades diferentes y cada uno de ellos representaba una fuerza de la naturaleza.

Los griegos eran gente sencilla y humilde, en su mayoría campesinos, eran hombres apegados a la tierra ya que era quien les brindaba el sustento diario, así que en su religión aprendieron a adorar a Dioses que estuvieran ligados con la tierra, el mar, la lluvia, el sol, etc.

Principales Dioses Griegos – Dioses Olímpicos

·         Zeus

·         Hera

·         Hefestos

·         Artemisa

·         Apolo

·         Atenea

·         Afrodita

·         Hades

·         Poseidón

·         Ares

·         Hermes

·         Dionisio

Dioses antes de Zeus (Ascendientes de Zeus)

Antes de la llegada de los Dioses del Olimpo la tierra era gobernada por los Titanes una raza de deidades o seres sobrenaturales gigantescos de inmenso poder. Crono era el principal Titán, según la mitología griega este era hijo de Gea (la Tierra) y Urano (el Cielo).

 

Crono el mayor de la primera generación de titanes gobernó sobre Grecia y el mundo hasta que fue derrotado por sus propios hijos Zeus, Hades y Poseidón, quienes lo encerraron en el Tártaro como castigo y se convirtieron en los nuevos Dioses y gobernantes del mundo. Estos nuevos dioses se alzaron de los demás y se establecieron en el monte olimpo donde crearon su palacio el panteón de los dioses y desde ahí vigilaban a la humanidad.

Principales Titanes

·       Urano

·       Gea

·       Crono

·       Rea

 

Historia de la Guerra de los Titanes

Crono, acudió a Gea su madre para derrocar al tan envidiado Urano. Gea lo apoya porque esta resentida y nace rencor en su corazón ya que Urano encerró en el tártaro a sus hijos, los Ciclopes y los Hecatonquiros, para que no vieran la luz; Por esta razón Gea fabrico una hoz de pedernal y se la dio a Cronos.

Crono libero a los ciclopes y a los Hecatonquiros, luego en unión con sus hermanos, pactaron derrocar a su padre. Urano y Gea se encontraron, (era una trampa para Urano) Cronos le castro con la hoz, en el dolor, Urano le tildo por primera vez de Titán y a sus hijos igual, por tomarse la osadía de cometer esa deshonra.

De la sangre y el semen del miembro divino del cielo caído a la tierra, se originó la vida; El miembro seccionado cayó al mar y en su descomposición creó una espuma de la cual nació Afrodita.

Cronos, tomo el trono, se casó con Rea su hermana y volvió a encerrar a los ciclopes y a los Hecatonquiros nuevamente en el Tártaro, bajo la custodia de Campe (monstruosidad femenina).

** Pero Urano, en su mutilación, profetizo sobre Crono el mismo destino **

El periodo de Cronos, fue llamado la edad dorada; Todos hacían lo correcto y la inmortalidad no existía. Vivía temiendo de la profecía de su padre, Cronos, tragaba a sus hijos tan pronto nacían. Deméter, Hera, Hades, Hestia y Poseidón fueron víctimas de sus repulsiones, Sin embargo uno logro salvarse, Rea acudió a Gea para salvar a su sexto y último hijo Zeus respectivamente.

Rea escondiéndose en la isla de Creta, dio a luz en secreto. Cronos, que sabía que tenía una hija más, mando a Rea a entregárselo para devorarle. Rea le entrego a Orfalos (una roca) envuelto en pañales que Cronos se tragó, (Poseidón se salvó entregando Rea un potro en su lugar para que lo devorara Cronos según otras fuentes).

Zeus se crio en el monte de Creta, criado por su abuela Gea, por la cabra Amaltea, y por los coribantes (bailarines con cascos) que hacían bullicio entre gritos y palmadas en los momentos de llanto del niño para que Conos no lo escuchara.

Amaltea la cabra de Zeus, perdió uno de sus cuernos con uno de los rayos del niño mientras ambos jugaban por su fuerza de dios, le concedió al cuerno roto el poder de dar al ser  que lo poseía todo lo que deseaba, dándole origen a la Cornucopia.

Cuando Zeus se hizo mayor, Meti’s (una titanide) dio a Crono una poción especial, la cual hizo que vomitara a los hijos que se había tragado. Zeus los llevo a la rebelión contra los titanes, en unión con sus hermanos, mataron a Campe el cual cuidaba el Tártaro y Zeus volvió a liberar a los ciclopes y a los hecatonquiros, esta vez en definitivo.

Los dioses Griegos, con su líder Zeus declararon la guerra a la generación anterior de deidades, los Titanes. Los dioses del Olimpo eran guiador por Zeus e incluían a Hera, Hestia, Deméter, Hades y Poseidón.

Los Hecatonquiros y los Ciclopes que habían sido encerrados por Cronos, ayudaron a los Olímpicos tirando piedra enormes a los Titanes de cien en cien y fabricando las famosas arma de Zeus (los rayos, los truenos, y los relámpagos).

La guerra duro once años. Logrando por fin la victoria tras una larga década de guerra, se dividieron el botín entre los Olímpicos, otorgando el dominio del cielo a Zeus, el del mar a Poseidón, y el del inframundo a Hades.

Encerraron a los Titanes derrotados en el Tártaro (En lo más profundo del inframundo), Sin embargo las Titanides Tea, Rea, Temis, Mnemosine, Febe y Teti’s, como habían permanecido neutras no recibieron castigo por Zeus, también otros titanes que no fueron encarcelados en el Tártaro fueron Atlas, Crono, Epimeteo, Menecio y Prometeo, pero aunque ni fueran encarcelados en el Tártaro no se salvarían, igual recibieron castigos cada uno diferente.

A Atlas, mando a que sujetase los cielos por toda la eternidad (ya que Urano, “el cielo” casi se había derrumbado sobre la tierra tras la guerra debido a la enorme lucha que había ocurrido).

Epimeteo, Menecio y Prometeo cambiaron de bando y ayudaron a Zeus en la guerra, por lo que no fueron castigados.

Sobre el destino de Cronos Existen al menos dos variantes: La tradición señala que Cronos fue liberado por Zeus, y que quedo reinando en las islas de los Bienaventurados (Una parte del inframundo donde las almas virtuosas gozaban de un reposo perfecto después de su muerte, los griegos lo situaban en el Océano Atlántico).